Entrevista tras el rodaje de la película Rencor de Miguel Albaladejo, película que se estrenó en los cines españoles en junio del 2002.
- ¿Alguna vez ha sentido tanto rencor como la protagonista de la película, que sólo quiere hacer daño?
No sé, no ha llegado nunca algo que me haga hervir la sangre de esa manera.
- Lolita ha dado el salto de la música al cine. ¿Daría usted el paso inverso?
Uy, si canto, me lanzan piedras, tengo el oído despistado. Pero, con la edad, sí me gustaría tomar algunas clases, a ver si me entono un poco.
- ¿Cómo ve el cine español?
A veces se debería pensar que no es sólo una industria para sacar dinero. Es mejor hacer menos películas, con más cariño y más cuidadas.
- ¿Y no cree que también hay un problema con la distribución?
Sí, no se distribuyen bien. Hay una película, Más pena que gloria, que es un peliculón, con una críticas muy buenas, y sólo está en un cine. Es muy injusto.
¿Cómo ve que una película, sobre todo en Hollywood, «se venda» por el romance de sus protagonistas, o su divorcio..?
Eso es un poco por los medios de comunicación. Me da tanto miedo pensar que esto funciona así... Pero siento que es algo que pasa lejos. Si pasara aquí, conmigo que no cuenten. Somos personas, no estrellas
- En Lucía y el sexo hay escenas bastante comprometidas. ¿Cómo se llevan?
Son escenas que siempre son complicadas. Hay que hablar con el director, ver qué objetivo tiene esa escena, para qué va a servir... Con tu compañero hay que estar tranquilo, porque es el trocito de una historia, y tomártelo con mucho humor.
- ¿Usted se toma las cosas con tanto humor como los personajes de Rencor?
Mi personaje se toma todo muy a pecho. Le pasan cuatro cosas, pero son cosas que pueden hundir a cualquiera. En cuanto a mí, por épocas.
- ¿Y cómo se toma el futuro inmediato?
Yo tengo un rodaje en la cabeza y sólo estoy pensando en eso. Cuando no estoy trabajando, aprovecho para estudiar.